La dirección de contacto de Archisim Studio es un domicilio postal en Buenos Aires. Desde ahí se coordinan las consultas sobre visualización arquitectónica y las pruebas de encuadre sin cargo para anteproyectos que todavía no se construyen. Si tu estudio, tu desarrollo o tu municipio necesita imágenes fijas, recorridos animados o fichas técnicas, este es el punto de partida.
Para que la reunión de encuadre sea útil conviene llegar con el modelo BIM exportado, los materiales previstos (hormigón visto, ladrillo, chapa o madera) y la orientación solar del sitio. Con eso se define el tipo de entrega y se ajusta la iluminación antes de pasar a los bocetos de cámara.
Av. Corrientes 1235, Piso 8, Oficina 802, C1043 Buenos Aires, Argentina +54 11 5968-2825 hello@archisim.comEl mapa marca la zona postal de referencia en Buenos Aires. No indica un local abierto al público ni un punto de visita.
Si estás preparando un concurso o una presentación de obra y querés encuadrar un anteproyecto, escribinos con el estado del modelo BIM y el tipo de entrega que necesitás. Con eso podemos armar la prueba de encuadre sin cargo y definir los primeros bocetos de cámara.
Por acá llegan los pedidos de prueba de encuadre, las consultas sobre recorridos animados y las dudas sobre fichas técnicas.
Si preferís hablar antes de mandar el material, este es el número del taller en Buenos Aires.
Es la dirección postal del estudio. Toda la correspondencia y el envío de archivos pesados se coordinan por correo.
Si estás por presentar un concurso, cerrar una preventa o llevar una obra a la comisión de un municipio, conviene encuadrar el proyecto antes de producir imágenes. Contanos el estado del modelo BIM, los materiales previstos y qué tipo de entrega necesitás: imágenes fijas en 4K, un recorrido animado o fichas técnicas que ordenen materiales y variantes de fachada.
Con esos datos armamos la reunión de encuadre y los primeros bocetos de cámara. La prueba de encuadre sin cargo sirve para ver cómo se leería tu anteproyecto antes de avanzar con la producción completa.
No hace falta un paquete completo para arrancar. Con un boceto, un modelo a medio armar o incluso plantas escaneadas se puede empezar a encuadrar. Lo que sí ayuda es saber qué se quiere mostrar y con qué material se cuenta hoy.
Si algún dato todavía no está definido, se anota como pendiente y se resuelve en la reunión de encuadre. Nada de esto es un requisito excluyente.
Si el estudio ya exportó el modelo BIM, con eso se trabaja directo. Si no, sirven plantas, cortes y alzadas en cualquier formato legible. Lo importante es que las medidas generales estén claras para que la escala de los renders no quede al azar.
Hormigón visto, ladrillo, chapa plegada, madera: cada uno tiene un comportamiento distinto frente a la luz y conviene definirlo antes de modelar. Si todavía hay dudas, se puede dejar abierto y probar variantes durante el proceso.
Saber hacia dónde da el frente y a qué hora del día se quiere mostrar el proyecto cambia por completo la iluminación. Es un dato que se corrige según la ubicación real del terreno, no una estimación genérica.
Fotos de la vereda, del lote y de los edificios vecinos ayudan a que el encuadre dialogue con el entorno real. No son obligatorias, pero cuando existen ahorran idas y vueltas en la etapa de bocetos de cámara.
Imágenes fijas en 4K, recorrido animado, fichas técnicas o una combinación. Definirlo temprano ordena el trabajo y evita rehacer piezas que no se van a usar en la presentación.
¿Es para un concurso, para presentar ante un comitente o para una comisión municipal? El destino del material define el nivel de detalle, los formatos y las variantes de fachada que conviene preparar.