En esta página reunimos las modalidades de entrega que produce el taller y, sobre todo, el recorrido que sigue un pedido concreto. No hay pasos ocultos ni aprobaciones internas que el estudio tenga que seguir: son las etapas que compartimos con vos desde el primer correo hasta el archivo final.
¿Querés ver cómo quedó un recorrido animado para un equipamiento público o una serie de fichas para concurso? Están en resultados, y si preferís escribirnos directo, en contacto te respondemos con el siguiente paso.
Lo que sigue es un caso de referencia: un anteproyecto de vivienda entre medianeras con hormigón visto, planteado como ejemplo del tipo de encargo que resolvemos. No hay nombre de cliente ni cifras de resultado; solo el recorrido técnico y las decisiones que fuimos tomando con el material disponible.
El estudio llegó con un modelo BIM exportado y los muros de hormigón visto ya definidos, pero sin resolver cómo se leería la fachada desde la calle. El lote era angosto, entre dos edificaciones existentes, y el retiro de patio condicionaba toda la luz interior. La presentación era para un comitente que todavía no había aprobado el anteproyecto.
El pedido concreto era mostrar dos cosas a la vez: el ritmo de llenos y vacíos sobre la fachada y la relación entre el retiro de patio y la luz de la tarde. Nada de vistas decorativas. Cada encuadre tenía que justificar una decisión proyectual frente al comitente.
Primero acordamos los encuadres en bocetos de cámara, sin renderizar todavía. Definimos una vista desde la vereda opuesta, a altura de peatón, para leer el ritmo de la fachada completa, y una vista elevada del patio interior donde se entiende cómo entra la luz de la tarde. Después corregimos la iluminación según la orientación solar del sitio y armamos las variantes de fachada cambiando el tratamiento de la carpintería, para que el comitente pudiera ver el mismo volumen con dos lecturas distintas.
El resultado fue un juego acotado de imágenes fijas en 4K más las variantes de fachada, pensado para una sola reunión de presentación. No prometemos un efecto sobre la decisión del comitente: lo que sí queda claro es qué se ve, desde dónde y con qué luz. Si tu anteproyecto está en una situación parecida, podemos arrancar por una prueba de encuadre sin cargo y ver si el enfoque encaja.
Caso de referencia. Los datos del proyecto se presentan como ejemplo del tipo de encargo y no corresponden a un cliente identificable.
Estas son las dudas que más aparecen cuando un estudio, un desarrollador o un municipio nos escribe por primera vez. Las respuestas son las mismas que damos en la reunión de encuadre, sin vueltas.
Lo mínimo es el modelo BIM exportado y la orientación del sitio. Si el modelo todavía está en proceso, podemos trabajar con plantas y cortes, pero el resultado pierde precisión en materiales y proporciones. Cuanto más definido esté el anteproyecto, más ajustado queda el render a lo que se va a construir.
Levantamos materiales reales: hormigón visto, ladrillo, chapa, madera. No aplicamos texturas genéricas. La iluminación se corrige según la orientación solar del sitio, así que una fachada al norte y una al sur no se leen igual. Si el proyecto tiene un horario clave de uso, lo tomamos como referencia para el encuadre.
Trabajamos tres piezas: imágenes fijas en 4K, recorridos animados y fichas técnicas. Las imágenes fijas sirven para láminas de concurso o presentación de obra. Los recorridos animados explican la secuencia espacial de un edificio. Las fichas técnicas ordenan materiales, encuadres y variantes de fachada en un sistema de láminas legible.
Sí, y suele ser lo más útil cuando el estudio todavía está discutiendo el frente con el comitente. Entregamos variantes con distintos tratamientos de carpintería, barandas o revestimiento, siempre sobre el mismo encuadre, para que la comparación sea limpia y no cambie la lectura de la escena.
Es un boceto de cámara, no una imagen terminada. Sirve para acordar el punto de vista antes de producir. Se pide por el formulario de contacto indicando tipo de proyecto y tipo de entrega, y a partir de ahí coordinamos la reunión de encuadre. No reemplaza al render final, pero evita rehacer trabajo después.
Sí. La base está en Buenos Aires, pero el flujo es remoto: recibimos el modelo, los planos y las referencias por archivo, y devolvemos los bocetos y las entregas de la misma manera. Para obras en otras provincias o para concursos con sede en otra ciudad, la coordinación funciona igual.
Si tu duda no está acá, escribinos y la sumamos. También podés revisar cómo tratamos los datos que nos enviás.
Escribir al estudio Política de privacidadAntes de producir una imagen o un recorrido, cerramos acuerdos concretos con el estudio: qué se va a ver, con qué materiales y hasta dónde llega la corrección. Nada de promesas que no podamos sostener con archivos.
La primera reunión sirve para fijar cámaras, alturas y qué parte del anteproyecto entra en cuadro. De ahí sale un boceto de cámara que el estudio aprueba antes de que empecemos a modelar. Si algo cambia después, se anota y se vuelve a validar.
Hormigón visto, ladrillo, chapa plegada o madera no se resuelven con una textura genérica. Revisamos juntas, encuentros y espesores con el modelo BIM exportado y con la documentación que envíe el estudio. Cuando falta información, lo decimos antes de avanzar, no después de entregar.
Ajustamos la luz de cada toma según la orientación real del sitio y la hora que se quiera mostrar. Una fachada al norte no se lee igual que una al sur, y esa diferencia se nota en la presentación. No inventamos condiciones climáticas ni efectos que el proyecto no pueda justificar.
Trabajamos por etapas: boceto de cámara, primera pasada de materiales, corrección de luz y entrega final en 4K. Cada etapa se aprueba antes de pasar a la siguiente. Así los cambios quedan acotados y no se rehace trabajo ya validado.
Las correcciones se hacen sobre lo acordado en el encuadre. Si aparece un pedido que cambia el planteo original, lo tratamos como una variante nueva y lo conversamos antes de ejecutarla. Preferimos decir que no a algo fuera de alcance que entregar una imagen que no representa el proyecto.
Las imágenes fijas se entregan en 4K y los recorridos animados en el formato acordado con el estudio. Cuando el encargo lo pide, sumamos variantes de fachada para comparar tratamientos en la misma reunión. No emitimos certificaciones ni garantías técnicas: entregamos visualización.
Si tu estudio necesita ordenar este flujo para un concurso o una presentación de obra, podés pedir una prueba de encuadre sin cargo y ver cómo quedaría la primera toma.
No vendemos una idea de render: producimos piezas concretas que se defienden en una reunión. Imágenes fijas, recorridos animados y fichas técnicas salen del mismo modelo BIM exportado, con materiales levantados del proyecto real y la luz corregida según cómo da el sol en el sitio. Eso es lo que hace que un anteproyecto se entienda antes de que exista la obra.
Renders en 4K pensados para leerse igual en pantalla y en una lámina A3. Encuadres desde la vereda opuesta, vistas elevadas de patio o esquinas urbanas, según lo que el proyecto necesite mostrar. Si el comitente pide comparar, entregamos variantes de fachada con distintos tratamientos de carpintería o barandas.
Una cámara continua que arranca en la calle, atraviesa el acceso y termina en el espacio principal. Sirve cuando hay que comunicar cómo funciona un edificio antes de licitar la obra o cuando el proyecto tiene un recorrido que las plantas no alcanzan a contar. Se entrega en 4K con las variantes de fachada que se hayan acordado.
Láminas que ordenan paleta de materiales reales, plantas de encuadre y comparativas de variantes. No son renders sueltos: son un sistema que permite defender las decisiones del anteproyecto con un lenguaje visual coherente, tanto en formato impreso como en pantalla.
Trabajamos con hormigón visto, ladrillo, chapa plegada y madera según lo que define el proyecto. La iluminación se corrige según la orientación solar del sitio, así que las sombras de la tarde caen donde tienen que caer y la luz de la mañana entra por donde estaba previsto.
Arranca con una reunión de encuadre, sigue con bocetos de cámara para acordar qué se ve y qué no, y termina en la entrega final. Ese orden evita retrabajos y hace que las decisiones se tomen sobre imágenes, no sobre supuestos.
Si tenés un anteproyecto por presentar, podemos preparar una prueba de encuadre sin cargo. Es la forma más directa de ver cómo se lee tu proyecto antes de definir el alcance completo de la entrega.